domingo, 21 de junio de 2015

Visita de Íñigo Núñez


No se nos ocurría una forma mejor de terminar nuestro trabajo de Ñaak, el espantapájaros que con la visita de su autor. ¡Y resultó ser una experiencia absolutamente maravillosa! No solo por la visita en sí, sino por toda la ilusión, entusiasmo, esfuerzo, dedicación y amor que invertimos en su preparación. ¡La seño está muy orgullosa de formar parte de un equipo tan brillante y especial! 





Vuestra motivación por vivir apasionadamente cada minuto de nuestro tiempo juntos, me recarga de energía, y creo que supimos hacerle llegar un poquito de esos rayos de luz a Íñigo Núñez, que pareció encontrarse muy feliz entre nosotros. ¡Conseguimos nuestro objetivo! ¡Nada mejor como un buen trabajo en equipo hecho con respeto y amor!

Me hubiera encantado tener más imágenes y vídeos que compartir ahora con vosotros y con todos nuestros amigos del blog, pero, ¿sabéis qué? No podía perderme ni un momento de veros disfrutar tanto a todos… ¡Si yo misma lo hacía de un modo tan intenso que me olvidaba de la cámara! Pero lo importante es lo que pudimos vivir juntos ese 9 de junio de 2015, un día en que un trabajo realizado con mucho cariño obtenía la mejor recompensa: ¡Tres horas y media de mágica diversión!

¡Por fin llegó Íñigo! ¡Y nos saludó a todos! ¡Fue una fantástica idea preparar los nombres en cartelitos sobre las mesas para que pudiera conocernos mejor! ¡Rápidamente comenzaron todas vuestras intervenciones porque nadie podía quedarse sin participar! ¡Y los regalitos! El primero, dos personajes de ensueño, Ñaak y Balia, para que Íñigo pudiera “sujetar” en su memoria cada vivencia entre nosotros. Los sujetapapeles de Ñaak y Balia fueron un éxito en nuestro Mercadillo Solidario, y para nosotros, es todo un honor que el creador de su inspiración también los tenga ahora en sus manos.

¡Y a continuación comenzaron nuestras preguntas! ¡Qué suerte tuvimos de que Íñigo nos las contestara todas! ¡Incluso más! Y para que nunca las olvidara, quisimos regalárselas también en un sobre mágico para que las continuara disfrutando muy dulcemente en casa.

Os dejo un resumen de las respuestas de Íñigo a nuestras preguntas decoradas por las imágenes que las acompañan en vuestra imaginación. Y como veintinueve cabezas piensan mejor que una, y si además lo hacen en equipo el éxito está asegurado, os invito a que quienes estuvisteis allí dejéis vuestros comentarios en esta entrada si hay algo que añadir o corregir.





A Íñigo se le ocurrió la idea de Ñaak por el Mago de Oz… ¡Le encanta su espantapájaros! La escribió en 1998, y resultó tan bonita y graciosa porque surgió de la idea de hacer teatro con un grupo de amigos… ¡Y todos ellos eran muy divertidos! Cuando escribía Ñaak, Íñigo se sentía nervioso… ¡Siempre quieres que lo que escribes les guste a los demás!




Aunque la obra es suya, todos los actores participantes en su puesta en escena aportaron ideas, ya que el teatro es un trabajo en equipo. La canción que canta Balia no es de Íñigo, sino del actor que hacía de Cachivache.

No hay libro de Ñaak, por eso no tiene portada, pero sí existe un “único” cartel que... ¡nos ha regalado! Cuando Íñigo y sus amigos decidieron representar la obra, todos querían ser Ñaak, pero finalmente, el personaje fue para su autor. Nunca cantó en el teatro la canción de Balia, pero ya pudimos comprobar lo bien que canta Íñigo cuando felicitamos a nuestro compañero Víctor con un “cumpleaños feliz” muy especial.


Ñaak nunca se hizo con marionetas. La última vez que se representó la obra fue muy especial porque el papá de Íñigo estaba entre el público infantil y a él le emocionó muchísimo. ¡No es para menos!
Los personajes de la obra existen en nuestra imaginación y en nuestra lectura. Ñaak y Balia son jovencitos, el señor Plunk tiene unos sesenta años y el Gran Mago Blanco… ¡trescientos!

A Balia le encantaba bailar. La web del Mago fue una de las primeras páginas en Internet, pero si la buscamos, ya no existe… El señor Plunk era un señor mayor que amaba mucho a su hija, por eso, con los utensilios de cocina que tenía a su alcance, se lanzó para salvar a su hija como si fuera un guerrero. Víktor "con K" usa cachiporra porque la obra está ambientada hace tiempo, y Balia era así de inteligente porque había observado mucho y había querido hacer las cosas muy bien… ¡Como las niñas de nuestra clase! 



La desaparición del Conde Martín Tinieblas y su magia negra, son técnicas y truquitos pactados en el teatro, igual que las patadas o los cachiporrazos. Íñigo nos desveló algunos de esos secretos. 


Íñigo Núñez Fernández es un actor de cuarenta y tres años, siendo en 1992 la primera vez que se subió a un escenario. ¡Le apasiona ser actor y le encanta trabajar en teatros! Nos contó que es muy divertido y mágico el momento en que se abre el telón y empieza el espectáculo. Tal vez su miedo como actor sea olvidar el texto y quedarse en blanco o llegar tarde a una función. 

En el teatro, los actores no necesitan ser personas mayores para representar a un anciano porque el público lo acepta si actúas bien, aunque en la televisión es diferente. ¡Nosotros queremos tener muchísimas oportunidades de ver actuar a Íñigo! ¡De bebé, de niño, de joven, de anciano, de búho, de cocodrilo... o de espantapájaros! ¡Esperamos poder hacerlo muy pronto!



Después de las preguntas comenzó uno de los momentos más divertidos: ¡Las lecturas de Ñaak con Íñigo! Algunos niños fueron muy afortunados y leyeron entre sus brazos, sus miradas, su cariño, su genial y su disparatada actuación. Íñigo hizo de Balia, de Ñaak, de Conde, de Cachivache y de Víktor. ¡Estuvisteis todos fabulosos! Abusando de la generosidad de Íñigo, intentaremos, en un futuro, repetir esta actividad para que todos los niños de la clase puedan hacer la lectura de un personaje con el extraordinario actor…

¡Motivo de más para practicar con ganas la lectura!



Creatividad no falta en 1ºB, y la poesía ha sido un gran descubrimiento este curso. No solo la leemos, sino que sabemos inventar rimas, y cómo no, nos esforzamos en encontrar las mejores para Ñaak y Balia. Un día, llenamos la pizarra de palabras que nos venían a la cabeza cuando pensábamos en los personajes. Con esas palabras, buscamos rimas. Las organizamos y se las leímos a Íñigo con todo el cariño del mundo. ¡Le encantó! Le regalamos los poemas en papel y lo invitamos a jugar con nosotros: “Nos gustaría que leyeras los poemas en voz alta comiéndote las palabras que tú quieras. ¡Nosotros trataremos de adivinarlas todos juntos y a la vez!”.


Un regalito que no llegó a tiempo aún está pendiente por ser entregado… ¡Para que Íñigo nunca deje de comerse las palabras con Ñaak y Balia!



¿Cómo iba a quedarse Íñigo sin un ejemplar de todo el trabajo que hemos realizado con Ñaak? Con Ñaak hemos crecido, hemos disfrutado, nos hemos reído… ¡hemos aprendido tantas cosas! Con el trabajo de todos en cada página, le entregamos un cuadernillo como este:


Y en un derroche de generosidad impresionante, Íñigo, firmó el cuadernillo de cada uno de los seres excepcionales que forman nuestra clase, implicándose en cada dibujo, en cada historia, en cada regalo y en cada sonrisa que con tanto cariño lo admiraba. ¡Y cómo le gustaron cada uno de los regalos que con tanto amor habíamos fabricado! Aviones, cartas, dibujos, naves espaciales, pulseras, palos de lluvia, carteles…













Ñaak, el espantapájaros, hizo volar nuestra imaginación… Y esa imaginación, quisimos transmitírsela a su autor en forma de dibujos que junto a unas fotos del grupo pudiera habitar en su memoria para siempre.




¡Pero es que Íñigo también tenía guardado en secreto un regalo para nosotros! ¡El mejor! ¡Un 
cartel de Ñaak y una pluma de rapaz para cada uno! Caricias de águila, halcones y búhos nos hicieron sonreír en la mágica evocación de un recuerdo, porque con el autor de Ñaak, compartimos, más realmente que nunca, el acertijo de la vida: La semejanza entre una pluma y un amigo.




Nuestro nuevo amigo quiso retratar en fotos su cariño para que ahora nos siga haciendo reír. ¡Y nos acompañó hasta la puerta porque no nos quería dejar ir! 









En una bolsa especial, con el nombre de todos, se llevó un poquito de nosotros. En esa bolsa de amor, aún faltan algunos regalos que la seño le hará llegar muy pronto, y otros, son ahora la ilusión perfecta para un nuevo y especial encuentro que esperamos que pueda llevarse a cabo el curso que viene.

Y así, le dijimos adiós, aunque Íñigo no quiso dejar nuestra clase sin antes probar nuestra pizarra digital, en la que no dudó en dejar un mensaje de despedida y agradecimiento para vosotros... Y vosotros, completasteis ese mensaje con los colores de vuestras sonrisas agradecidas. 



Hay personas excepcionales que llenan la vida y los sueños de luz, y yo, tuve la suerte de viajar aquel día por un arcoíris de veintiocho colores. Gracias a todos los que lo hicisteis posible.
-María-

miércoles, 17 de junio de 2015

Repaso de 1º



¡Repasar es divertido! ¡Y en el ordenador, más! ¿De cuánto te acuerdas? ¿Quieres sorprender en casa? ¡Tienes muchas actividades donde elegir! ¡Y siguen el orden de los libros que hemos usado durante el curso! ¿A qué esperas para empezar?





Actividades para hacer en el ordenador
Lengua
Matemáticas
Conocimiento del medio
Science
Inglés

Y si tienes ganas de trabajar un poquito sobre papel... ¡Puedes imprimir algunas de estas fichas! ¡Segundo será pan comido!

Actividades para imprimir
Lengua
Matemáticas

domingo, 7 de junio de 2015

Hasta pronto, Ñaak


Hace algunas semanas, conocíamos el desenlace de Ñaak, el espantapájaros, la obra de teatro que tantos maravillosos momentos nos ha regalado este curso y que tan buenas enseñanzas nos ha transmitido. Desde el primer momento, quisimos abrir nuestros corazones a la encantadora magia de sus personajes, tanto, que Ñaak y Balia han llegado a formar parte de nuestro día a día siendo testigos de nuestros avances en la maravillosa aventura de crecer y aprender. En esa última escena, el deseo por conocer el final de la obra no era mayor que la intensidad en las miradas por querer detener ese momento de expectación colectiva que durante todo el curso nos ha unido de modo especial. Sin embargo, hemos descubierto la forma de continuar desmenuzando cada instante de Ñaak y sus amigos en forma de lecturas que ahora nos permiten disfrutarlo de forma diferente pero igual de divertida. ¡Y no podríamos hacerlo si no hubiéramos aprendido a leer! Y es que Ñaak, también ha sido testigo de cómo las letras formaron palabras, y las palabras formaron frases y oraciones, para que hoy podamos dejarlas jugar por dentro de nuestro cuerpo haciéndonos cosquillitas de muchas y diferentes formas.

Queridos amigos, no me gustaría a mí destapar el final de la obra por si alguna vez, en algún mágico escenario del mundo, la vida o los sueños, vuestros sentidos tienen la fortuna de dejarse llevar por esta historia de amistad, respeto, confianza, optimismo y amor, mientras la mágica pluma del artista despierta vuestras poderosas y energéticas risas. Así que tan solo os dejaré una muestra de nuestras últimas fichas de trabajo para quien no pueda resistir la incertidumbre de saber qué pasó con nuestros queridos personajes.

A la vez que llegamos al final de un curso regado por todos los que con tanto amor lo hemos compartido, llegamos también al final de nuestro cuadernillo de trabajo. ¡Pero eso no es todo! ¡Aún nos queda un broche final para Ñaak! Una visita muy especial que nos hace sentirnos afortunados, queridos e importantes... La visita de Íñigo Núñez… ¡El autor de la obra! ¡Todo está ya casi preparado y nosotros ilusionadísimos por conocerlo!